Del primer mensaje al procedimiento cobrado: los leads con su plazo, el calendario de procedimientos, el equipo con sus horarios y sus horas, las comisiones y lo que deja cada mes. Sin Excel, sin libretas y sin grupos de WhatsApp para saber quién opera el jueves.

Los pacientes llegan por Instagram, por la web, por WhatsApp y por recomendación. La agenda vive en un cuaderno, los turnos en un chat y las comisiones en un Excel que alguien suma a fin de mes.
Para entonces ya había pedido presupuesto en otras tres clínicas. En Eazy Clinic cada etapa tiene su plazo, y si nadie llama, se ve.
Estaba en un cuaderno, en dos chats y en la cabeza de alguien que hoy libra. Aquí cada procedimiento tiene su día y su equipo.
Nadie lo sabía hasta cuadrar a mano los procedimientos con el Excel. Aquí cada złoty sale con su origen, y la comisión se calcula sola.
Lo que se construyó con la primera clínica y lo que ha ido pidiendo después. Cada clínica enciende solo lo que usa.
Web, Instagram, Facebook, WhatsApp, teléfono y recomendaciones. El formulario de la web crea el lead solo y lo reparte.
Plazos en días laborables, con los festivos del país. Si quien lo lleva no lo atiende a tiempo, pasa a otra persona.
Días reservados y confirmados, procedimientos de dos días, grafts y enfermeras en cada casilla, sincronizado con el embudo.
Al ganarlo se abre su ficha clínica con todo su historial: visitas, plan de tratamiento, recetas e indicaciones imprimibles.
El cuadrante del equipo y de las enfermeras por contrato, el control de horas con el calendario laboral y las ausencias con su saldo.
La clínica sube su contrato o su confirmación de depósito, se rellena solo con la ficha del paciente y sale en PDF idéntico.
Lo que se apunta una vez sirve para todo lo demás: lo que la vendedora pone en el lead acaba en el calendario, en las comisiones y en el resumen del mes.
Eazy Clinic está en eazy-clinic.com y lo usa cada día todo el equipo de una clínica de trasplante capilar en Breslavia: vendedoras, enfermeras, médicos y dirección. Lo que piden se construye semana a semana, con ellos.

Por etapa, por llamada contestada o por cuidado postoperatorio, con las reglas de cada clínica. Cada persona ve lo que lleva ganado en su hucha, protegida con su PIN; el dueño aprueba, corrige y marca el mes como pagado. Y el resumen del mes dice cuánto entró, cuánto va a partners y al equipo, y cuánto queda.

No es una promesa de marketing: es cómo está hecho por dentro, y se comprueba con cientos de pruebas automáticas en cada cambio.
La aplicación filtra por clínica y por persona, y la base de datos lo vuelve a comprobar por su cuenta.
Emails, teléfonos, notas y todo texto libre van cifrados en la base de datos.
Cada lectura y cada cambio sobre una persona queda apuntado, con quién y cuándo. Nunca los valores.
Consentimientos con su texto y su fecha, exportar todo lo de una persona y borrarla cuando lo pide.
Cada persona ve lo suyo: una vendedora, sus leads y su hucha; el dueño decide quién ve todo el embudo.
Enséñanos cómo trabajáis hoy y os lo montamos con vuestras etapas, vuestros procedimientos y vuestras reglas, para probarlo con casos de verdad.