EAZY HABIT — TUS HÁBITOS, CONVERTIDOS EN EXPEDICIÓN

Deja de prometer.
Empieza a subir.

Un hábito suelto se abandona. Una meta con plazo, con sus hábitos midiendo cuánto falta y una montaña que te muestra dónde estás, se termina. Eazy Habit convierte lo que quieres lograr en una expedición que puedes ver.

Demo · Próximamente
Eazy Habit logoEazy Habit
Pruébala
App StoreProntoGoogle PlayProntoAbrir la web app
Desliza
El problema

Las apps de hábitos te venden rachas, no metas.

Marcas casillas todos los días y al mes siguiente no sabes si avanzaste hacia algo. Aquí cada hábito pertenece a una meta con fecha límite, y cada día te dice a qué ritmo tienes que ir para llegar.

Una meta, no una lista

Eliges un objetivo y un plazo, y agrupas los hábitos que te llevan ahí. Esa es tu expedición: todo lo demás se mide contra ella.

Cantidades de verdad

230 videos, 8 al día, 40 páginas: los hábitos llevan número y unidad. Sin cantidad no hay distancia que recorrer ni ritmo que calcular.

Construir y dejar

Hábitos que quieres sumar y hábitos que quieres soltar viven en el mismo lugar, cada uno con su forma de registrarse.

La base

Un hábito que se parece a tu vida real.

Diario o de una sola vez, con meta del día y meta total, en sub-pasos si es grande, agrupado con los demás que apuntan al mismo lado.

Meta del día y meta total

Define cuánto quieres hacer hoy y cuánto en total. Al llegar al total el hábito se completa solo: ya no es una casilla infinita.

Sub-pasos

Divide un hábito grande en pasos y decide cuántos bastan para dar el día por hecho. Los diarios se reinician a medianoche.

Rachas e historial

Racha actual y mejor racha, con el historial día a día: hecho, parcial, limpio, recaída o descanso. La verdad, no solo los aciertos.

Empiezas con ventaja: si ya ibas por el video 100, lo registras al crear el hábito y cuenta desde el primer día.

THE GAME

Tu progreso, con forma de montaña.

Cada meta es una montaña al atardecer y tú la estás subiendo. El escalador avanza con lo que de verdad registraste, cada hábito camina el sendero a su propio ritmo, y los campamentos —base, I, II, III y la cima— marcan en qué nivel vas. En la cima cuelgas la foto de por qué empezaste.

Campamentos
base, I, II, III y cima: niveles que valen para cualquier meta
Checkpoints
orbes que se encienden en dorado a medida que los dejas atrás
El clima
se nubla cuando llevas días sin avanzar — se ve antes de que lo admitas
Eazy Habit
El plan

Cuánto te toca hoy para llegar a tiempo.

No es motivación, es aritmética: lo que falta dividido entre los días que quedan. Cada mañana sabes tu número.

Ritmo diario requerido

La app calcula cuánto tienes que hacer cada día de cada hábito para llegar al plazo. Si te atrasas, el número sube y lo ves.

Adelantado, en ritmo o atrasado

Un veredicto claro contra tu fecha límite, hábito por hábito. Sin adornos ni felicitaciones vacías.

Dónde te espera el día de hoy

La barra de expedición marca dónde deberías estar hoy y dónde estás realmente. La distancia entre ambos es toda la historia.

Las metas se editan: cambia los hábitos, renómbrala o mueve el plazo cuando la vida se cruce. La expedición se recalcula sola.

La agenda

Lo que no se repite también se olvida.

Las cosas de una sola vez —esa llamada de las 18:00— viven junto a tus hábitos, no en otra app.

Fecha y hora

Anota la tarea puntual con su día y su hora, y aparece en la semana de tu expedición.

Cuenta regresiva viva

El tiempo que falta se actualiza solo y se pone en alerta cuando quedan menos de tres horas.

La semana de un vistazo

Una tira de días con marcas donde hay algo pendiente: tocas un día y ves lo suyo.

Se te pasó

Lo vencido no desaparece en silencio: queda a la vista hasta que lo cierres.

Dónde está hoy

Viva, en la web, y creciendo.

Web app
Funciona en el navegador, en móvil y en escritorio. Las apps nativas vendrán después.
Tu cuenta
Metas, hábitos y agenda viven en tu cuenta y te siguen en cualquier dispositivo.
Gratis
Mientras la construimos, está abierta: sin pagos ni límites artificiales.
En obra
THE GAME se está puliendo en vivo. Lo que ves hoy cambia cada semana.

Tu montaña ya tiene ruta. Falta el primer paso.

Crea tu meta, ponle plazo y mira dónde estás parado.